Fiach Dubh

Fiach Dubh
Fiach Dubh

domingo, 26 de octubre de 2014

Si las entrañas de Luzbell
Lloran sangre
En sus labios rotos;
Los colmillos
Desgarran el silencio…
La Luna, perdida,
Hunde sus pestañas
En los rostros putrefactos.

El niño llora
Y los cristales rotos
Pueblan su garganta.
La ceniza lo cubre,
Y se tiñen sus párpados
En una encrucijada.

Suenan las campanas
Dónde el cielo es rojo.
Suenan las campanas
Y Luzbell acaricia
Sus delicadas mejillas.
¿Escuchas los latidos?

La condesa descansa
En un lecho de cristal
Su pecho es blanco
Y suave;
Sus labios rojos
Acarician el cuello
De algún ángel caído.
La doncella de hierro
Espera,
Con sábanas escarlatas.

El niño bebe
Con clavos de hierro
Y sus pupilas
Marcadas en navajas
Y acero helado.

Las entrañas de Luzbell
Humean en sus mejillas
Y su frente ávida
Se entretiene en las alas rotas,
En la fragua de los perdidos.

La doncella de hierro
Con sábanas escarlatas
Dónde la condesa espera…
¿Vendrás?

Suenan las campanas
Y el silencio es sincero,
Las mejillas craqueladas
En oscuro ajenjo
Empapelan las almohadas
Dónde descansa su pecho.

Las entrañas de Luzbell
Descansan en su seno,
Mientras acaricio sus silencios
Y la blancura envenenada.
Los rostros son ligeros
Con labios agrietados
Y pálidos.
Los besos palpitan
Y la carne se deshace
Marcando un camino humeante.

¿Empapas tus mejillas
En un infierno de cristal?

El niño bebe
Los cristales rotos.
Acaricia sus mejillas,
En tu blanco pecho
Dónde mana el ajenjo.
Embriágalo
En tu pubis de hierro
Dónde descansa el Averno.
El silencio lo acompaña

Las cuentas de vidrio
Pueblan sus párpados;
Cosen con hilo rojo
Las mejillas llorosas.
¿Recuerdas el camino?
Baja, acompáñala;
Vomitas perlas
Y silencios.
Las flores no crecen.
¿Vendrás?

Suenan las campanas
Y sus mejillas cosidas
Empapan el camino.
El niño camina
Dónde el ruiseñor grazna
Y el cuervo descansa
En el agujero de hierro.

Descansa, pequeño,
El camino es corto

Y el sueño ligero.

domingo, 19 de octubre de 2014

Una sola esperanza...
En un beso,
En un abrazo,
Y nuestros dedos entrelazados,
Tu cabeza en mi hombro
Y tus latidos
Tan calmados.

Una sola esperanza,
Por que no se apaga,
Por que te sueño
En cada beso,
Y el cielo que deseo
Desaparece si no estás.

Mi única esperanza....
No me rindo.
¿Por que?
Una estrella,
Un cielo,
¿Cómo aceptar perderlo?

No me rindo

Mis párpados huyen…
Las calles no quedan vacías;
Al rezo callado,
Una imagen bajo la lluvia
Y hojas secas…
Marcando mi noche
Habitando mis versos.

Mi estrella palpita,
La voz es tan hermosa…
La risa marca la noche
Un diluvio de cristal,
Acariciando sus mejillas…
Marcando mis versos,
Una agonía sin tu cielo…

¿Me escuchas?
La estrella es nuestra…
Tu risa sigue a mi lado,
Tu mirada me habita;
Mariann, no me rindo.
Marcando mí esencia
Y muriendo sin tu cielo…

No.
No te olvido
1, 2, 3, 4, 5,6 ,7

Cada verso tiene su latido.

jueves, 16 de octubre de 2014

Míralo

La Luna lloraba;
Las hojas caídas se perdían…
Míralas…
Tan perdidas.
¿Buscan el camino
Dónde se ocultaron tus recuerdos?
¿Buscan un presente
Dónde tus labios sonrían?
Las lágrimas se acercan,
Vestidas sin pudor;
En silencio habitan
Tus labios carmesí,
Dónde las hojas caídas
Suspiran en cada paso.

Míralas…
Se toman la mano
Y palpitan juntas.
Míralas,
Tan pequeñas,
Suspirando en cada paso
Dónde las sonrisas permanecen.

Un niño olvidado
Se esconde en un armario;
Su sonrisa desaparece
Y pierde el camino…

La Luna llora;
Las hojas caídas
Suspiran en cada paso.

Se esconde,
Inventando un suspiro
Dónde las hojas danzan
Y un ángel lo arrulla…
Inventa un murmullo
Que lo arrulla
En una tibia caricia
Bajo la Luna llena…
Se esconde,
Y olvida…
Olvida el silencio
En una melodía distinta
Dónde las hojas caídas
Acarician sus mejillas.

Míralo,
Perdido,
Habitando un suspiro…
¿No lo ves?
Míralo,
Habitando un murmullo,
Y describiendo el silencio
En colores perdidos,
En lágrimas y hojas caídas
Danzando bajo la Luna llena.

Míralo,
¿No lo ves?
Habitando un suspiro
Dónde tus hojas caídas

Acarician su mejilla.
Las hojas caídas susurran
En silencio crujiente
Una imagen tuya…
Un recuerdo, ¿quizás?
Dónde recorres sonriente
Componiendo un sinfonía de crujidos
Y de risas olvidadas.

Ahora, llueve,
Las hojas quedan empapadas
En lágrimas;
¿Se ha perdido el crujido?
Las palabras se destiñen
Y pierden el sentido.
Las sonrisas son forzadas
Buscando un crujido dónde sólo hay pasos,
Dónde sólo hay silencio
Sin saber que decir.

Las hojas caídas
Me cuentan tu rostro
Con aquella suave sonrisa;
Con tus mejillas sonrojadas,
Tu cabello desordenado,
Tus labios agrietados, pero dulces,
Y tus cejas coquetas…
Me cuentan cada paso
Que marca un ritmo
Dónde los crujidos lloran
Extrañando tus pequeños pies.

Las hojas caídas
Me cuentan tu nombre,
Extrañando un silencio
Dónde tu risa cohabite

Con aquel delicioso crujido.

lunes, 6 de octubre de 2014

Tú que puedes verla

Pupilas de cristal
Descansan;
El cielo duerme
En una lágrima perdida.
Luna…
¿Me escuchas?
La marea palpita,
El niño llora,
Las estrellas agonizan.
La niebla se aferra
En una canción de cuna,
El cielo se aleja…

La misiva en sencilla
Entrelazando suspiros  y versos;
Busca un camino
Dónde la encuentres.
Quizás un suspiro,
Un sueño de porcelana
Y una silla vacía.
La almohada dónde quedó su perfume,
La taza dónde murió su café…
Luna, ¿me escuchas?
Un silencio puede ser suficiente,
Quizás…
Quizás los párpados
Claman un descanso…
Quizás el viento ha quedado ciego
Y hemos perdido el cielo.
Quizás…

A la orilla,
Espero.
Quizás nunca escuche.
Se deshacen los suspiros
En un beso;
El cielo quedó confinado
En tu pecho.
Tus párpados se ocultan,
Tus pupilas se han perdido,
Y mis lágrimas huyen
Sin dormir.

Luna,
Tú que escuchas,
Y velas;
Tú que puedes verla…
Tú que puedes verla…

Luna,
Escuches sus latidos
Y habitas sus mejillas;
Escuchas sus miradas
Y pruebas sus lágrimas…
Tú que puedes verla
Y tocar su piel dormida…
Luna.
Oh Luna…

Tú que puedes verla
Bésala…
Besa sus mejillas,
Y sus labios de cristal,
Su frente inmaculada
Y su pecho sollozante…
Bésala,
Tú que puedes verla,
Luna, gentil mensajera.
Tú que puedes verla,
Luna…
Busca una vela
En su mesita de noche
Y quema mis pupilas.
Esconde en sus sábanas
Lo que me queda,
Tú que puedes verla,
Luna,

Tú que puedes verla…

domingo, 5 de octubre de 2014

Danza Luna

Danza Luna, danza;
Niño llora, canta…

No la escuches,
Niño mío,
No escuches su mirada;
Niño mío,
Quema sus pestañas,
¡Cierra tus ventanas!

Danza Luna, danza;
Estrellas azucaradas
Acarician mis pupilas.
Las notas recorren
Los labios ocultos,
Las rosas marchitas
Lloran los segundos…
Ella canta…

Dulces danzalillas,
Pequeños azules,
Danzan…
Las lágrimas corren
Buscando pareja,
La noche lo llama,
La Luna lo encuentra.

Huye,niño,
Perteneces a tu cuerpo,
En el cielo
Sólo eres extranjero…

Ella canta,
Ella llama,
¿Por qué no acudir?
Sus párpados de cristal
Arrullan mis labios…
Ella llama,
Invita mis versos
Mis sueños pequeños
Y los acoge en su seno.
¿Abraza mis ojos
Besando mis manos?
Luna llama,
Ella llama,
Madre llama,
Y soy suyo.

La madre, callada;
Sollozos acuden,
La acompañan.
Las cortinas danzan
Y la Luna canta.
El niño no llora…
Ha vuelto a su hogar.