Fiach Dubh

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Fiach Dubh

domingo, 1 de diciembre de 2013

Otro pensamiento

Quisiera que me tomes como un pequeño libro...
Un pequeño libro sucio, viejo, roto, lleno de polvo...
Remendado, lleno de moho, de esos libros que cuando los ves realmente no te dan ganas de leerlos...
¿Ves la imagen? ¿Si?
Abre ese pequeño libro. Si quieres ponte guantes, no importa. Mejor, por que pueden dañar las yemas de tus dedos. Sus páginas hieren, cortan, están afiladas, como navajas oxidadas... Envenenadas e impuras.
¿Puedes abrirlo? ¿Si?
No me importa que no lo dejes en tu mesita de noche...
Tíralo después si quieres, déjalo en el fondo de un armario vació o debajo de una esquina de algún escalón perdido. Realmente no importa, ¿no crees?

Las páginas están viejas, llenas de moho... Manchadas, rotas, agujereadas por polillas y pececillos de plata.
Por favor, no te detengas. Sé que no es agradable, lo sé. Pero, por favor, no te detengas...
Las frases están borrosas, de tinta perdida en el tiempo...
No queda mucho, ¿verdad?
Pero, por favor, no te detengas... Te lo suplico, no lo hagas.
Pasas las páginas... No me importa si haces muecas de desagrado... Lo entendería perfectamente, no te preocupes.
Trata de leerlo... por favor...
Es lo único que me queda. Lo último, lo único... Es todo.

En aquellas páginas remendadas y rotas, ¿recuerdas lo que había? No, no lo sé... No sé si lo leíste antes. Quizás si... En fin, recuerdas algo, ¿verdad?
Sólo un verso... Alguna página que quizás arrancaste y guardaste... Algo... ¿Si?
Por favor, trata de recordarlo... ¿Puedes? Sé que no es una visión agradable.. Lleno de moho, empolvado, roto... ¿Quien quisiera un libro así?
¿Que vale un libro así? ¿Sirve de algo? ¿No sería mejor dejarlo en el fondo del granero, entre la paja y el heno? Quizás si... Mejor, creo...
Si, creo que es mejor... Están escritas las palabras en lenguaje vulgar. No vale la pena leerlas. Mereces algo mejor

Pero, podrías darle un tiempo más, ¿podrías?
Quizás alguna página pueda servirte de algo.
Y podrías usar aquella piedra de pisa papel. Sería mas sencillo, ¿no crees?

Sí, lo sería...

Quisiera que fuera diferente. Quisiera llenarlo de versos que te agraden...
Quisiera llenarlo de ilustraciones y grabados, llenos de vida y color... Llenos de magia y realidad...
Quisiera llenarlos de frases puras, y directas... Frases que no cansan, pero que se leen y se disfrutan como una buena comida.

Quisiera que fuera un libro encuadernado en papel de oro... Lo único que brilla en este son los restos de los encabezados, en tinta de plata que ahora es aceite en agua...

Quisiera... Quisiera...

¿Como pedirte tanto?
¿Como pedirte que leas aquella poesía simple, oscura... sin vida ?
¿Como pedirte que desgastes tus ojos buscando en las profundidades cavernosas y putrefactas de aquellas páginas mohosas?
¿Como puedo pedírtelo?
No...

No.

No puedo hacerlo. No debo.

Deja que caigan... Que la lluvia termine de borrar las frases ennegrecidas... Que lave aquel pésimo relato, que deshaga las páginas y que poco a poco carcoma lo que las une. Que sólo quede el silencio y las comas que se quedan siempre.

¿Como pedirte tanto?

Que lo tomes en tus manos es ya suficiente. Nadie ha tomado aquel libro jamás... Siempre se ha quedado en aquel estante lleno de polvo... Siempre. Quizás era mejor, ¿no?

Mejor quemarlo.
Mejor dejarlo hundirse bajo el puente de piedra....
No...

No puedo pedirte nada.

No debo...

¿Puedes leerlo?
¿Tratar de decifrarlo?

Quizás encuentres algo...





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