Fiach Dubh

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lunes, 30 de septiembre de 2013

Mi naufragio favorito

El agua entraba lentamente en mis pulmones. Los pedazos de madera crujían despacio. No quedaba mucho. Solo algunos pecios que flotaban a la deriva, muy callados. Las olas, más calmadas ahora, aun demostraban la furia del Tridente. Mis manos están arrugadas por el contacto en con las aguas. ¿Que hago acá? No lo sé. No recuerdo nada. Siento un dolor punzante en mi pecho. Me ahogo, no puedo respirar bien. ¿Cuanta agua habré tragado? No lo sé en este momento, y prefiero no pensarlo. El agua está tan fría... Mis brazos se aferran a un trozo de madera. Siento pequeñas astillas entrando en mis dedos, penetrando bajo mis uñas. Pero, no siento el dolor. ¿Seguiré bajo la impresión? Un primer naufragio no pasa todos los días creo. Supongo que debió dejarme en un estado en el cuál el dolor físico no tiene lugar.Que mas da... Supongo que después no voy a poder usar mi maquina de escribir por un buen tiempo. Esperad.... ¿Uso maquina de escribir? ¿Por qué usarla si puedo usar mi laptop? Puedo mucho más fácilmente editar la presentación, puedo más fácilmente... ¿Que? ¿De que hablo? Estoy delirando creo... ¿Maquina de escribir? ¿Laptop? Realmente mi imaginación está trabajando más que mi cuerpo en estos momentos... Supongo que lo único que puedo hacer es abrazar este trozo de madera cortante, y dejarme llevar. ¿Estábamos en alta mar, o estábamos cerca a alguna costa? Espero que lo segundo. Esperaremos creo. No nos queda nada más. Esperemos, no desesperes, ¿si? Mírame, tranquilo... Respira...


Ya pasó un buen rato. ¿Cuanto tiempo? No lo sé... ¿Has contado los minutos? Tienes razón, el sol ya está oscureciendo. Pero, es la primera vez que oscurece, ¿verdad? ¿No lo es?  ¿Estás seguro? ¿Seguro? Supongo que sabes lo que dices. El agua al menos no está tan helada... ¿Helada? ¿La sientes? Creo que ya todo esto está afectando tus sentidos, el agua está mucho mas cálida. Creo que podré dormir un rato. ¿Por que no? ¡Déjame en paz! Déjame... No entiendo nada de lo que dices. Sólo cerraré los ojos un rato. ¿Quieres hacer guardia por favor, y dejarme dormir? ¿Cuando tiempo vamos despiertos? Claro, tu la mitad del viaje de la has pasado durmiendo, y ahora quieres que yo siga sin dormir... Deja de ser egoísta y déjame descansar al menos un rato, por favor.

¿Por qué me despiertas? Estaba todo tan bien. La estaba besando de nuevo. Como aquella tarde, ¿o era una mañana? No importa. Estábamos en el viejo puerto... Aquel viejo puerto... Aquel lugar, tu sabes, no necesitas que te lo explique. Si, ¿lo recuerdas? ¿Vivías por allá? Que raro, podríamos habernos conocido. Recuerdo que el lugar estaba vacío. La encrucijada estaba muy silenciosa, y sólo estábamos ella y yo. Supongo que debiste sentirte como un violinista, y no te dejaste ver. Si lo entiendo, lo he pasado muchas veces. Supongo que ahora ya podremos hablar de ello. Bueno, recuerdo que la tomé de la mano, y la besé. Sus labios eran tan húmedos. Tan preciosos. Eran rojos y suaves. Y su cabello, negro, brillante. Realmente era hermosa. Si, ¿lo recuerdas? Que raro, nunca me habló de ti. Supongo que se le olvidó. ¿Que será de ella? Sabes algo... Creo que siempre la extrañé. Puede que las cosas no hayan sido las mejores. Me dolió sabes. ¡Exacto! Esas son las palabras necesarias. Dolor intenso, puro, Nos sentimos rotos, ¿verdad?. Claro que sí. Pero. la extrañamos, ¿verdad? Lo recuerdas, ¿verdad? Si, claro que si. Cuando regresemos iremos a aquel lugar, a ese lugar... Iremos a tomar algo. Iremos...
¿Por qué ya no contestas? ¿Por que? ¡Háblame! No te rindas por favor. No, no voy a soltarte. No te rindas, joder, no te rindas. Toma mi mano, no la sueltes. No te rindas, te lo pido. No, no, iremos a ese lugar, comeremos aquella cosa blanca y dulzona, con aquellas cucharitas plateadas que da la vieja... la vieja... Ya me entiendes. No. No. No. Te lo prohíbo. Por favor no. No lo hagas. No. no. no...

¿Dónde estás?

¿Dónde estas?

¡Estabas aquí hace apenas un momento! ¿Dónde estás? ¿Dónde? Pero... ¿Que haces tu aquí? Estabas en la encrucijada. En aquel lugar... ¿Que haces aquí? ¿Donde está? ¿Donde está? ¿Adónde se fue?
¿Que haces aquí? ¡Vuelve! ¿Tu también te vas?
Hace mucho calor...
El agua es tan cálida...
Tantas luces, tantos sonidos...
El agua está muy cálida...
No vuelva, yo iré...
Iremos...


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